Cojo aire, preparada para decir algo. Quiero decir algo. Pero tal cual inspiro, decidida y enérgica, me detengo un momento, suspendida, hasta que parpadeo y el aire se me escapa lenta e irremediablemente, sin ser capaz de ir acompañado de palabras. Me he quedado muda.Todas las cosas que quiero decir pretenden salir las primeras, con ansia, y esto bloquea la puerta, ya que todas se amontonan y ninguna encuentra el espacio suficiente.
Y es que tengo tantas cosas que decir, que no sé por donde empezar. Ni cúal es la que merece ser la primera. Ni sé qué pienso sobre lo que quiero decir. Ni sé nada.
Y lo peor no es que no pueda decir todas estas cosas en alto, sino que no me las puedo decir a mi misma. Necesito volverme a hablar.
